17 de agosto 2012
Objetos que sueñan con su pasado, mostrando en su apariencia la vida que llevaron, exhibiéndose cara al sol, de un posible comprador que los aprecie, que aunque por solo unas monedas lo lleve consigo como quien lleva un tesoro.
Ay si pudieran hablar y contarnos su historia, pero si hablaran en unísono, sería un bullicio insoportable que hiciera salir hullendo a la multitud entera.
Pero al ver cada uno de ellos, que sin hablar, te gritan lo que han sentido, quieres llevarte todos sin poder hacerlo, buscando uno que te grite mas fuerte, llamando tu atención en el, provocando en tu mente el buscar para que lo destinaría, objetos con nombre y forma, esperando tu apellido, en la reforma de un uso diferente a lo que fueron creados.
Que divertido!! me encanta imaginar todo esto que parece tener vida latente, y la tiene, si los tocamos.